La detención de Nicolás Maduro por los EE.UU. ha provocado reacciones en la política española.
El PSOE consideró esta acción como una violación del derecho internacional, mientras que el PP inicialmente apoyó la acción, pero luego presentó dudas sobre su legalidad.
Existe un conflicto interno en España reflejado en las respuestas de los dos partidos.
España mantiene vínculos históricos con Venezuela y ha intentado mediar en el pasado entre el chavismo y la oposición.
La intervención de los EE.UU. no garantiza un futuro democrático y pacífico en Venezuela.
España ha instado a los demás países a rechazar las acciones unilaterales de los EE.UU. y se ha ofrecido como mediador en este conflicto.
Conclusión: La intervención de EE.UU en Venezuela señala un importante cambio en la política internacional que no puede ser ignorado por los políticos españoles o europeos. Además, añade un nuevo nivel de incertidumbre en el contexto político de Venezuela y abre un debate sobre las intervenciones internacionales y su legalidad.