La primera moción de censura contra el gobierno de François Bayrou, no fue aprobada en gran medida debido a la decisión del Rassemblement nacional de no votarlo.
El Partido Socialista (PS) decidió no votar a favor de la moción de censura, lo cual se ve como una acción responsable.
Las negociaciones entre el Ejecutivo y una parte de la izquierda no cubrieron todas las expectativas, aunque se vieron algunas concesiones.
El PS logró mantener el empleo en la educación nacional, conseguir un aumento en el gasto hospitalario y la eliminación de los tres días de espera en la función pública.
La estrategia de ruptura de Jean-Luc Mélenchon se vea cada vez más aislada, mientras que el PS debe demostrar que no ha fracturado la unión de la izquierda.
Conclusión: Dos corrientes distintas coexisten dentro de la izquierda, una enfocada en la ruptura y la otra en el reformismo. A pesar de la tensión creciente, esta diversidad podría llevar a un progreso dentro de las izquierdas francesas.