La promesa de Emmanuel Macron de realizar una gran reforma social en su segundo mandato sobre la asistencia para morir parece estar estancada.
Se suponía que la Asamblea Nacional votaría sobre la legislación que autorizaba el suicidio asistido o la eutanasia para los adultos enfermos en estado terminal, pero esta votación ha sido interrumpida.
El primer ministro, François Bayrou, ha propuesto dividir la legislación en dos textos separados, uno sobre el suicidio asistido y otro sobre los cuidados paliativos.
El Comité Consultivo Nacional de Ética apoya el derecho de los individuos a decidir sobre su propia muerte.
El primer ministro ha sido criticado por ser hipócrita y por posiblemente marginalizar el debate sobre la ayuda para morir.
Conclusión: El editorial destaca la importancia de continuar el debate sobre este tema crucial y sugiere que el primer ministro está utilizando la política para evitar la adopción de una reforma social necesaria.