Dos canales de la TNT, C8 y NRJ 12, dejarán de emitir el 28 de febrero por no haber obtenido una renovación de la autorización.
La decisión del regulador Audiovisual Arcom ha sido cuestionada por C8, propiedad de Vincent Bolloré y base del presentador estrella Cyril Hanouna.
La campaña para salvar el canal de C8 se ha centrado más en la defensa de las libertades que en la misma empleo.
La polémica envuelve insinuaciones de que la decisión fue influenciada por una alianza entre el secretario general del Elíseo, Alexis Kohler, y el antiguo jefe de Arcom, Roch-Olivier Maistre.
La controversia también se encuentra dentro de un marco mayor de una ofensiva ideológica de derecha que disputa las reglas de la ley.
C8 ha infringido su convención permitiendo a actores privados el uso temporal de bienes públicos, llevándole a recibir numerosas sanciones.
Cyril Hanouna ha anunciado su traslado al grupo M6 a partir de septiembre, para presentar un programa diario en el canal W9 de la TNT.
Conclusión: C8 no ha sido víctima de un complot político, sino más bien de sus propias violaciones de la convenciones y reglas que resultaron en su sanción.