Recep Tayyip Erdogan, presidente turco, ha encarcelado a Ekrem Imamoglu, un potencial rival electoral y alcalde de Estambul desde 2019.
Erdogan ha desmantelado sistemáticamente el estado de derecho y los contra-poderes durante la última década.
La regresión democrática comenzó en 2013, seguido por una deriva autoritaria.
Se han aprobado leyes liberticidas, se han depuesto alcaldes y arrestado intelectuales, artistas y periodistas.
A pesar de tales acciones, Erdogan parece seguro de permanecer en el poder sin repercusiones.
Erdogan ha cruzado una línea hacia la autocracia completa al encarcelar a Imamoglu, un importante candidato de la oposición.
A pesar de las protestas internacionales en contra de la detención de Imamoglu, la condena de la Unión Europea parece distante.
Conclusión: La persistente deriva hacia la autocracia en Turquía no solo es un drama para su población, sino también una terrible noticia para todos los defensores de la democracia.