Donald Trump ha usado el miedo de manera consistente para coaccionar a sus oponentes e intimidar a sus aliados.
Trump consolidó el control del Partido Republicano a través de tácticas de presión y amenazas.
Trump ha elegido a personas para cargos altos legales y de control de la ley que han amenazado en el pasado con represalias contra quienes lo han desafiado.
Las tácticas de Trump han socavado la reputación de América como un aliado confiable.
Los líderes e instituciones americanas deben resistir a los esfuerzos de Trump y mantener su papel en la democracia.
La presión proviene también de las contribuciones monetarias y la autolimitación de la libertad de expresión en la industria de las tecnologías de la información y las compañías.
Conclusión: Los líderes e instituciones estadounidenses deben mantenerse firmes ante las tácticas de miedo y coacción de Trump. La vigilancia es crucial para preservar el equilibrio de poder y evitar futuros abusos.