El precio medio de la vivienda en Estados Unidos ha crecido considerablemente en comparación con los ingresos medios de los hogares.
La construcción limitada en áreas costeras ha provocado un aumento notable en la relación precio-ingreso.
En contraste, ciudades como Austin han construido más viviendas y mantenido una relación precio-ingreso más baja.
El alto precio de la vivienda está dañando la economía y el tejido social del país, aumentando la desigualdad generacional y limitando la movilidad ascendente.
Las áreas costosas han aprobado políticas restrictivas sobre la construcción de viviendas y favorecido a los propietarios existentes en detrimento del resto de la población.
Los principios económicos básicos sugieren que la solución está en aumentar el suministro, como en el caso de Austin.
Para reducir los costos de la vivienda, se deben cambiar las leyes de zonificación y simplificar el proceso de obtención de permisos de construcción.
Conclusión: La alta frustración en torno al costo de la vivienda puede aliviarse a través de un enfoque alternativo a la situación de la vivienda como el aplicado en Austin, construir más viviendas.